Futurismo y música I: Pratella



A principios del siglo XX la música en Europa estaba tomando nuevos rumbos con la aparición de las vanguardias musicales. Como continuación del Romanticismo del siglo XIX, los músicos del nuevo siglo seguían interesándose por nuevas temáticas más allá de las clásicas, pero frente a sus antecesores comenzaron también a interesarse por cambios en el aspecto formal.

Autores como Maurice Ravel (1875-1937) y Albert Roussel (1869-1937) empezaron a trabajar con formas compositivas de influencia oriental así como también, en el caso de Ravel, incorporó elementos de la música popular empleando formas rítmicas del jazz: el fox-trot y el ragtime.

Eric Satie (1866-1925), fue otro de los compositores más innovadores de su época y fue quizás uno de los primeros en introducir el ruido en la composición musical en su ballet “Parade” (1917). Como herencia directa de los efectos de sonido propios del teatro, en “Parade” Satie emplea el tecleo de una máquina de escribir o la sirena de un barco en cuanto dichos elementos aparecen como motivos en el ballet. Aunque estos sonidos estén relacionados con aquello que se está representando en el ballet, quedan definidos en su partitura como un instrumento más.

No obstante este contexto general en Europa, especialmente centralizado en París como foco de nuevas propuestas, en Italia la música seguía siendo fiel a las formas de sus antecesores del siglo XIX, especialmente Verdi; quién, precisamente, falleció en 1901. Esta situación de anquilosamiento frente al contexto europeo de vanguardia, tuvo como reacción necesaria la propuesta radical del Futurismo, movimiento inaugurado en 1909 con la publicación del “Manifiesto Futurista” de Filipo Tomaso Marinetti (1876-1944).

Marinetti y los futuristas advirtieron de como el epicentro cultural europeo, que anteriormente se encontraba en Italia (y para ello se remontaban al Renacimiento e, incluso, al Imperio Romano), se había desplazado y se encontraba en París. Esta pérdida del protagonismo cultural europeo por parte de Italia, según los futuristas, se  debía a un estancamiento de las formas artísticas. La constante mirada hacia el pasado “glorioso” italiano frenaba la evolución de las artes, ya que estas se limitaban a imitar a los antiguos maestros. Frente a ello, el futurismo abogaba por la actualización agresiva y constante de las artes y la cultura, paralela a la destrucción necesaria de todos los referentes culturales del pasado para fijar de forma exclusiva la atención hacia el futuro. Es por ello que sus intereses se encontraban en la tecnología y la industria dónde el progreso y la evolución son el elemento definitorio. Los futuristas admiraban la capacidad de renovación de la industria así como su fuerza productiva, imponiéndose por encima del lento devenir de la naturaleza. Es por ello que su estética toma como temas principales la urbe, la fábrica, el dinamismo, la velocidad y la electricidad; así como la guerra, que se define por la dicotomía paradójica de una evolución tecnológica constante y una finalidad destructiva (o higiénica, en términos de Marinetti).

Aunque los futuristas pertenecían principalmente al mundo de las artes plásticas y la literatura, su vocación era totalizadora, con el deseo de impregnar con su mensaje todos los ámbitos de la vida, el arte, la cultura, la tecnología, la sociedad y la política (definieron, incluso, la “cocina futurista”, en un manifiesto de 1931). La música debía entonces tener también su papel, y es en ello donde participa el compositor Francesco Balilla Pratella (1880-1955), quien, animado por el propio Marinetti, redactó un manifiesto que defendiera y definiera la actitud futurista frente a la música. De este modo, se publica en 1910 el “Manifiesto de Música Futurista” en el que se pone el acento en la necesidad de superar e incluso despreciar toda la tradición musical en pos de una nueva música de evolución constante. Se rechazan todas aquellas instituciones que permitan la vigencia de lo antiguo y que, por tanto, retrasan el desarrollo, como academias o conservatorios. Editores y comerciantes son también criticados y despreciados como promotores de la creación musical, ya que sólo se interesan por el arte de éxito fácil, vendible, frente al arte desinteresado futurista.

Paralelamente, se apela a los compositores jóvenes, animándolos a tomar un nuevo espíritu creativo liberado de los modelos y cánones del pasado, a superar la tradición, lo académico y lo comercial en favor de la sensibilidad musical individual.

A parte de estas indicaciones referentes a la actitud musical no las hay de carácter formal, ni tampoco propuestas o ejemplos concretos de cómo hacer una “música futurista”. Con todo, el manifiesto es una declaración de intenciones abierta, que define más bien una actitud en lugar de una estética concreta.

12 comentarios:

  1. Vaya mierda de blog.

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    1. Qué falta de respeto.
      No lo leas si no te gusta.
      Yo doy las gracias al autor por compartir.

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    2. Estoy de acuerdo contigo, este blog es una putissima mierda me lo paso mejor viendo comuniones de mi hija la lesbiana.
      venga un abrazo hijos de puta

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    3. muy buen blog, le faltaban las escenas eroticas

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    4. Jaja con un padre que se expresa así cualquier mujer sentirá aversión hacia los hombres. Pienso que podrías definir mejor los puntos, sin embargo hay información valiosa, gracias.

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  2. Pero en definitiva no dijiste nada sobre la musica en el futurismo :P

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  3. El que lee esto se come mi polla hedionda y con quesillo en el ''cogote''.

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  4. Falta agregar la importancia de Luigi Russolo quien inventó ecribió "el arte del ruido" y además de la creación del intonarumori, es decir la máquina de ruidos, con la cual se rompe con la tradición y la música clásica. Es importante Russolo por ello y lo has olvidado mencionar. Gracias a esa máquina, se rompe con el esquema de compositor, director y ejecutor, todo se reduce a una sola persona, no como en las orquestas que estas tres figuras están muy marcadas. Esta máquina generaba ruidos por separado y se podría decir que es la antesala de un sintetizador actual, pues cada una de esas cajas de la máquina de ruidos representaba un ruido o sonido diferente. Saludos, por lo demás buen post

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    1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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    2. gracias es lo que andaba buscando, buena informacion q el autor podria meter en el texto (q tb esta muy bn) :)

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  5. FALTAN LOS COMPOSITORES MAS IMPORTANTES DEL FUTURISMO

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